La capacidad de investigación y desarrollo IT de Argentina y Brasil es débil

- Un grupo de académicos de la CEPAL evaluó que la industrialización tardía y los cambios institucionales de los ´80 y ´90 condicionaron el surgimiento de un modelo de innovación tecnológica en ambos países

Aunque Argentina y Brasil lograron en los últimos años ciertos avances en comparación de otros países latinoamericanos, su industrialización tardía y los profundos cambios institucionales y estructurales que padecieron durante las décadas del ochenta y noventa condicionaron su capacidad innovadora y de desarrollo tecnológico.

Según la CEPAL , nuestro país inició la carrera IT en condiciones desfavorables: en un artículo publicado hace poco en la revista de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, y reproducido por los amigos de CanalAR, un grupo de destacados miembros del sector académico evaluó los factores que limitan hoy en día las posibilidades de crecimiento IT de las empresas de ambas naciones.

 

Al analizar el proceso de sustitución de importaciones que se experimentó en el territorio argentino y brasileño, determinaron que en una primera etapa, comprendida entre los comienzos del siglo XX y la segunda guerra mundial, se avanzó en los sectores de bienes de consumo no duraderos y de consumo simple.

Luego, hasta fines de los sesenta, se consolidó la producción de bienes de consumo duraderos y la industria vinculada a la metalurgia. Y por último, hablaron de una tercera etapa caracterizada por la inserción y el fortalecimiento de la química básica, la metalúrgica, el papel y celulosa.

"Sin embargo, el desarrollo de la industria de bienes de capital y de las áreas que producen a gran escala no fue seguido por el surgimiento de sectores de instrumentos y máquinas de naturaleza especializada y compleja. Por consiguiente, este proceso de industrialización tardío e incompleto afectó la capacidad de innovación en las economías de Argentina y Brasil", afirman en el texto los investigadores.

De acuerdo al artículo, el agotamiento del modelo de sustitución de importaciones y las brutales transformaciones institucionales de las décadas de 1980 y 1990 que vivió la región tuvieron un efecto negativo sobre las posibilidades futuras de desarrollar una capacidad tecnológica a nivel local.

Para los estudiosos, las compañías de ambos países presentan a nivel general ciertas características. En primer lugar, para elaborar nuevos productos recurren a la compra de investigación y desarrollo (I+D), licencias, patentes, marcas registradas y servicios de consultoría provenientes del exterior.

Asimismo, dependen en gran medida de las exportaciones como factor detonante para emprender proyectos tecnológicos para sumar valor agregado a sus productos.

Este panorama, según el artículo, explica por qué "las empresas de Argentina y Brasil tienen poca capacidad interna para llevar a cabo actividades de investigación y desarrollo que les permitan innovar".

Una verdadera lástima. Infinitas oportunidades perdidas. Un presente coyuntural más que favorable, y una falta (total) de políticas para incentivar, fomentar su crecimiento y promocionar al sector.


CEPAL
Según el organismo, seguimos estando lejos de subirnos al tren del desarrollo.