Los chicos aprenden en la escuela cómo hacer videojuegos

-Tienen, en promedio, 16 años. Y un objetivo en común: crear divertimento.

Por Sebastián Davidovsky

Son chicos. Tienen 16 años. Pero un potencial enorme. Están aprendiendo los beneficios, los ideales de aprender a hacer videojuegos. Sí, nada más ni nada menos: juegos de realidad virtual, de Nintendo Wii, de lo que sea. Los profesores les dan las herramientas, ellos ponen los límites. E incluso superan las herramientas.

Datafull estuvo presente en una clase curricular de la orientación TIC, de las Escuelas Técnicas ORT, donde se les mostró a los chicos cómo hacer para que ellos sean los futuros diseñadores de su propio divertimento. Gracias a estos aprendizajes, serán ellos los que deban ejecutar, luego, un proyecto anual. Y repetimos: tienen apenas 16 años.

(Un juego prototipo para la Wii: dos leñadores deben derribar un árbol)



Esto surgió de una necesidad que los propios chicos pedían”, explica Darío Mischener, director de la especialidad. “Ellos lideran, nosotros acompañamos”, completa Mischener.

Los propios alumnos -ventaja comparativa- son los que juegan, conocen el mundo de los videojuegos, y son una máquina creativa”, señala Mischener. En la Argentina, el mercado de los videojuegos se expandió fuertemente. Empresas como Gameloft, líder a nivel mundial, se instalaron en nuestro país no solamente por las ventajas del tipo de cambio que ofrece, sino también por los recursos que aquí encuentra.

Según ADVA (Asociación de Desarrolladores de Videojuegos Argentina), es muy importante que se empiece por los chicos. “Hoy los videojuegos forman parte de la vida de muchisima gente. Son producciones de diversos tipos que se han vuelto parte de lo cotidiano, se quiera o no. Siendo así, creo que en aras de una pluralidad de conocimientos, una apertura mental mas amplia, una vision menos limitada, este tipo de enseñanzas son el paso obvio. Los juegos son basicamente un software con muchisimo contenido artístico y la última tecnología en máxima exigencia. Por esto creo que enseñar el desarrollo de videojuegos, es agregar una arista mas (actualizada) a las capacidades de los alumnos”, señala Guillermo Averbuj, de la comisión directiva.

Además, Averbuj explica que “la experiencia de hacer un videojuego es única en muchas formas y requiere de la misma dedicación, seriedad y profesionalismo que la experiencia de hacer un software. Sobre todo en el área de investigación. En muchos casos un videojuego representa retos únicos en su estilo que un software estándar no, requiriendo de cierta creatividad para resolverlos”, completa.

Por todo esto, la propuesta es más interesante. Y un buen divertimento, claro.


Virtualización
Los alumnos armaron el pasillo del colegio en realidad virtual.
El casco
Para probar sus juegos, disponen de un caso de realidad virtual.